domingo, 15 de noviembre de 2015

Así empezó "¿De verdad existes?

Aún no me creo, que lo que empezó como un relato de muy pocas páginas, vaya a convertirse ahora en una novela corta, publicada bajo el sello Editorial Leibros. Yo no la escribí con la intención de publicarlo, y de hecho, el relato, llevaba tiempo guardado en un cajón, sin acabar. 
Hasta que una mañana pensé: ¿Porqué no desempolvarlo, acabarlo y publicarlo en Amazon gratis,para compartirlo con quien quisiera leerlo? 

Y eso hice, lo terminé, se quedo en apenas quince páginas y decidí subirlo a Amazon.
 En seguida empezaron a llegarme solicitudes de amistad a las redes sociales y mensajes de personas que me pedáin que la historia continuara, que les había gustado mucho y sobre todo, que les había hecho sentir mientras lo leían.  Todos coincidían en que era una historia muy real, en la que cualquiera podía sentirse identificado, tanto por parte de David, el protagonista, o de Anika.
En apenas cuatro dias mas de cuatrocientas descargas y yo sin creérmelo aun. 
Me pensé muy mucho si continuarlo, porque mi primera intención era solo escribirlo para mí, luego decidí publicarlo gratis y la cosa, en principio,terminaria de esa forma. Para mi la historia ya estaba contada y terminada. 
Pero después de darle muchas vueltas me dije: ¿por qué no continuarla?  Y es ahí cuando aparece la Editorial Leibros, que lee mi relato y me pregunta si he pensado hacerlo novela. Les digo que si, que me gustaría ampliarlo,¡pero tampoco en un libro de trescientas páginas! Continuar la historia sin demasiados aditivos que le hicieran perder la esencia. 
Así que gracias a Lorena Sampedro nos pusimos a trabajar y ahora esta a puntito de salir la novela de "¿De verdad existes?" Una novela corta de poco mas de cien páginas, donde he reído y llorado escribiéndola. La he hecho mía sin quererlo, y ahora estoy muy contenta de poder mostrárosla. 
Espero que la leáis y me contéis que os ha parecido. ¡Estaré encantada de saberlo!
Un besito fuerte y¡ ya os contaré que tal!   
Muaksssssssssss

¿De verdad existes?

 Está entrada esta en obras aun... jejeje. ¡Pronto estará terminada! Besosss

¿Puedo besarte? Un relato tan dulce...

¡Buenas tardes de domingo!
Hoy rescato el relato que escribí para el mes de Noviembre para la revista "La cuna de Eros". Disfruté mucho escribiéndolo y espero que a vosotr@s os guste leerlo.


     ¿PUEDO BESARTE?


"Aquella tarde estaba tumbada en el sofá viendo la televisión, cuando el sonido de un mensaje en el móvil me despertó de mi letargo. Me levanté, saqué el teléfono del bolso y lo leí.
Nai, ¿una cerveza esta tarde en  “La bodega” a las nueve?
Era Isaac, mi mejor amigo desde que teníamos apenas doce años. ¡Ay! perdonadme que no me he presentado, me llamo Naia, pero todos me llaman Nai, tengo veinticuatro años y soy diseñadora de moda, o al menos eso pretendo ser en un futuro, me estoy preparando a conciencia para ello y voy haciendo mis primeros trabajos.  Isaac, como antes os contaba, es mi mejor amigo desde la infancia. Nos conocimos porque ambos vivíamos en el mismo barrio e hicimos pandilla con más gente. Él y yo conectamos desde el principio, lo cual me extrañó por lo vergonzosa que yo era en esa época, cualquier chico que se pusiera a menos de cinco metros de mi hacia que me pusiera colorada y me paralizaba. Menos mal que me he espabilado un poco en temas de hombres, porque si no, menudo futuro amoroso me esperaba…
Una noche en plenas fiestas del barrio, entre bailes y festividad, cuando yo tenía diecisiete años y él diecinueve, Isaac me propuso dar una vuelta y salir del jaleo de la celebración. He de reconocer que teníamos una química especial, difícil de explicar, pero que con solo mirarnos ya sabíamos lo que el otro pensaba. ¿Quién no ha tenido alguna vez un mejor amigo así? Pero como todo, la cosa se complicó aquella noche.
Paseamos bromeando y jugueteando y acabamos en un parque cercano a casa. No había  nadie, rozaban las dos de la mañana y nos sentamos en un banco. Sin saber cómo, de repente Isacc me preguntó  muy serio y decidido:
Nai ¿puedo besarte? – clavó sus ojos en los míos con firmeza  y poco a poco se acercó a mis labios sin dejar que yo respondiera.
 Aturdida cerré los ojos y me dejé llevar, creo que mi inconsciente llevaba esperando años este momento. Y ahora me lo acababa de decir. Nos besamos con ternura, con dulzura mientras él paseaba su mano por mi nuca… hasta que sin pensarlo me senté a horcajadas sobre sus piernas y empezamos a besarnos con pasión. Me acariciaba la espalda con deseo y yo le cogía por la nuca como si me fuera la vida en ello. Daba la sensación de que los dos deseábamos hacer eso desde hacía mucho tiempo. Nuestros cuerpos hablaban por sí mismos.
Que estamos haciendo… – susurré apoyando mi frente en la suya.
Esto es una locura… ¿verdad? – respondió con la respiración agitada.
No me dio tiempo a responder cuando tenía de nuevo su boca sobre la mía. No tuve poder de reacción para retirarme, pero lo cierto es que no quería hacerlo. Era mi mejor amigo y sabía que esto iba a cambiar el rumbo de nuestra amistad sin ninguna duda, pero no me arrepentía para nada de lo que ahora mismo estaba pasando.
Esa noche ya no volvimos con los demás, nos devoramos a besos por cada rincón como si se fuera a acabar el mundo. Me acompañó a casa al amanecer con los labios rojizos de tanto besarnos. Nos abrazamos durante minutos sin pronunciar palabra, hasta que rompí el silencio.
… ¿Y mañana qué? – pregunté apoyando mi cabeza en su pecho.
No pienses en mañana… los dos sabemos que será complicado… - susurró besándome la cabeza.
No quiero estropearlo – dije a pocos milímetros de su boca.
 No dejemos que pase…  - susurró casi pegado a mis labios.
Y nos despedimos con un beso devorador, que nos hizo estremecernos por dentro y por fuera.
Pero pasó, y al día siguiente no nos vimos, yo no sé él pero yo no me atreví. Ni él me llamó ni yo le llamé. Cuando volvimos a vernos habían pasado dos días y no sabíamos ni cómo actuar. Nos mirábamos y retirábamos la mirada, era como tener miedo a reconocer que aquello nos había gustado…y mucho. Qué raro fue todo… No sé porqué pero no llegamos a hablarlo. Mantuvimos el buen rollo durante meses aunque  a veces un tanto forzado, seguíamos hablando, llamándonos, pero poco más. 
Aproximadamente un año después, a fuerza del día a día recobramos la amistad que habíamos perdido por aquel rollo de una noche, yo me sentía bien con él y conmigo misma por haber recobrado casi toda aquella confianza, e incluso una noche hablamos de lo que pasó aquella noche de fiestas, hasta conseguimos reírnos de ello y nos prometimos que no volveríamos a estropearlo todo por un calentón.
Fue una conversación que sacó él una noche entre risas y bromas, cuando nos quedamos solos en el bar tras tomar unas cervezas con los amigos. Reconozco que se me encogió el estómago cuando dijo:
Que noche aquella cuando caímos en la tentación ¿eh Nai? – dijo con media sonrisa y la voz ronca, tras dar un sorbo a su cerveza.
Al principio me quede un poco cortada, me pilló fuera de juego, pero me miraba de una manera que estaba más que claro que se refería a aquella noche.  Suspiré antes de responder.
Si… mordimos la manzana… - respondí con media sonrisa.
¿Te supo buena? – preguntó vacilón…
No estuvo mal… – respondí entrecerrando los ojos – mejorable diría yo… - dije con sorna
¿Perdona? – contestó alzando las cejas jocoso.
Y así,  riendo a carcajadas, conseguimos quitarnos esa espinita que teníamos los dos clavada y tanto daño nos estaba haciendo no sacarla.
Ahora con veinticuatro años volvemos a ser los mismos de siempre. Más mayores, menos gamberros y más centrados.
Él ha empezado una relación con Rosa, una chica del barrio, llevan unos tres meses juntos y yo tengo mis amigos con derecho a roce. No me apetece mucho meterme en una relación seria ahora mismo. Estoy dedicada a sacar mi profesión adelante y reconozco que lo paso bien, sin compromisos.
Me preparé para quedar con Isaac a tomar una cerveza como otras tantas veces.  Me puse unos  vaqueros tobilleros, una camiseta blanca básica de pico y sandalias negras de cuña. Me deje el pelo suelto y me puse una base de maquillaje, rímel negro y gloss color coral.
Fui al bar donde habíamos quedado y allí estaba, sentado en una de las mesas del fondo de la terraza. Estábamos en primavera y los bares  ya empezaban a montar su negocio fuera de sus cuatro paredes.  Me acerqué con una sonrisa que recibió de la misma manera.
¿Qué pasa niño? – le pregunté mientras le daba dos besos.
Pues nada, aquí estamos, tomando una cervecita esperándote…- respondió con la mirada algo triste.
Uyyy…a tí te pasa algo – afirmé frunciendo el ceño y mirándole a los ojos…
No, que va, no seas tonta…- dijo bajando la mirada.
A ver Isacc, nos conocemos desde hace tantos años que ¡podría adivinar cuando ha sido la última vez que te has acostado con alguien! – una pequeña carcajada salió de su boca – Así que ya puedes empezar a hablar.
—Hay que ver que gráfica eres joder… - respondió levantando las cejas.
Ya me conoces… no tengo filtro… - dije guiñándole un ojo.
Le pedí al camarero que me trajera un tercio y una bolsa de patatas, la tarde prometía ser más seria de lo que yo me planteaba.  No pasaron ni dos minutos cuando ya tenía la bebida y la comida sobre la mesa. Le dí un trago a la cerveza y suspiré.
Soy toda oídos niño… - dije acercando mi silla a la suya.
Me miró de soslayo y medio sonrió, pero sus ojos no hicieron lo mismo. Inspiró con fuerza… exhaló despacio y lanzó la bomba.
Nai me marcho – dijo sosteniéndome la mirada esperando mi reacción.
¿Cómo te me marchas? ¿Dónde? – pregunté frunciendo el ceño confundida.
Me marcho una temporada a Londres.
El gesto de la cara se me transformó.
¿Cómo? ¿A Londres? ¿Porque? – dije cogiéndole las manos.
Bueno…quiero aprender  el idioma, ya sabes, me vendrá bien para el currículo y ahora que estoy en paro quiero aprovechar- cogió su cerveza y le dio un trago largo.
No me parecía del todo sincero, no sé… estaba muy raro. Le costaba en algunos momentos sostenerme la mirada. No se mostraba contento, al revés, daba la sensación de que se iba por obligación…
Pero a ver…espera espera – dije levantando mis manos – aquí algo no me cuadra. ¿Te ha pasado algo con Rosa?
A ver Nai… Rosa y yo lo dejamos hace unos días.
Ahora sí que estaba fuera de juego totalmente, ¿pero no se supone que es mi mejor amigo y debería de haberme enterado de ésto cuando sucedió? Estaba totalmente desconcertada.
Pero Isacc, ¿qué ha pasado?
No lo sé Nai, no sé explicarlo…- dijo mirando sus manos mientras jugueteaba con ellas - La relación no me llenaba del todo… sentía que no estaba dándolo todo, y no me parecía justo para ella…
Pero se os veía bien niño- respondí.
Mal no estábamos, pero bien tampoco…- levantó la mirada hacia mi-Nai ,no estaba enamorado de ella.
Nunca estas preparada para mantener conversaciones de este tipo, porque ahora que le digo, ¿que lo siento? ¿qué me alegro si es por su bien? No sé…
Y ella ¿cómo se lo ha tomado?
Bueno, no muy bien la verdad… pero he preferido ser justo antes de que la cosa fuera a mas y nos hiciéramos más daño…
Has hecho bien niño- y le abracé con fuerza.
Isaac para mí era mi niño, de siempre le llamaba “niño” y a él le gustaba, decía que le hacía sentirse más especial. No era Isaac, era mi “niño” y nunca mostró que le molestara ese apodo.
Apoyó su cabeza en mi hombro y noté su respiración en el hueco de mi cuello. Le dí un beso en el pelo y nos separamos. Le cogí las manos de nuevo y le pregunté.
¿Por eso te vas a Londres?
Bueno… también influye – dijo cabizbajo – Necesito irme de aquí unos meses, creo que me va a venir bien.
  ¿Me abandonas eh? – dije con media sonrisa y a punto de llorar.
Ey… niña no te irás a poner a llorar ¿verdad? – dijo sonriendo y volviendo a abrazarme.
Ya sabes… tengo un número de lágrimas al día para gastar y estas son las de hoy… - dije intentando sonreír.
 —Sabes que estoy a nada en avión ¿verdad? – asentí con la cabeza- Y el teléfono aunque no lo creas también llega hasta allí - suspiré sonriendo.
 No te olvides de mi ¿eh?- tragué saliva -¿A quién vas a encontrar tú tan cabra loca como yo allí? Que son todos tan estirados…
Jajaja… ¿tú crees que voy a querer olvidarte?... Ni quiero ni creo que pueda  - dijo serio cogiéndome la  cara entre sus manos y limpiando mis lágrimas con sus pulgares.
¿Y cuándo te vas? – pregunté con miedo.
Me marcho en dos días.
¿Ya? ¿Tan pronto? – respondí sorprendida.
Si Nai, créeme, es lo mejor.
Esto estaba ya planeado hace tiempo ¿verdad? – Bajó la cabeza – ¿Porqué no me lo contaste antes?
Porque para mí habría sido insoportable estar un mes despidiéndome de ti… así es más fácil…
  ¿Puedo al menos acompañarte al aeropuerto?
No te preocupes, me lleva Andrés.
 Porqué si para ti es algo bueno, a mí me duele tanto… – me lancé a decir.
Me miró serio, pasaron unos segundos que nos miramos con tensión. Se hicieron eternos.
Porque supongo que algo me quieres - respondió apretando los labios.
Sonreí triste y le volví a abrazar.
Fue la última vez que nos vimos. Nos despedidos es esa terraza de aquel bar y nos dimos un abrazo del que éramos incapaces de separarnos. Lloré y él también derramó alguna lágrima. No quería de ninguna de las maneras que se marchara, pero si para él era lo que debía hacer, lo aceptaría aunque me costara.  
No volvimos a vernos durante cinco años. Cinco largos años en los que al principio hablábamos casi a diario, luego semanalmente…y más tarde cuando podíamos. La cosa se enfrió, él hizo nuevos amigos allí. Yo empecé a trabajar en un estudio de moda y me llevaba muchísimas horas al día… y él cambió de número de teléfono. Un día que fui a llamarle me salto una voz que decía que ese número de teléfono no existía. Me quede desconcertada, no entendía nada. Algo murió dentro de mí.
Ahora tengo veintinueve años y me acuerdo mucho de él. Creo que nunca podré olvidarle, una amistad como la nuestra se queda tatuada de por vida, y me niego a no saber nada de él.
Una tarde entré en una conocida librería, disfruto mucho en estos establecimientos mirando los  libros, me pierdo entre sus letras y me relaja mucho. Mientras sostenía uno de ellos y leía su sinopsis escuché una voz tras de mí.
¿Nai? – pronunció una voz masculina.
Me giré en seguida y me quedé de piedra. Isaac estaba delante de mí, con la misma mirada y sonrisa de siempre.
¿Isaac? – dije perpleja.
Vaya, aun no te has olvidado de mí – respondió con media sonrisa.
Pero… - parpadeé sin creerme tenerlo delante de mí.
Lo siento Nai – dijo sin dejarme terminar.
Tragué saliva y le miré con sorpresa, una parte de mí estaba muy enfadada con el por haber desaparecido de mi vida de esa manera, tan brusca, sin explicaciones, ni palabras… nada.
¿Cuando has vuelto? – me atreví a preguntar algo tensa.
Bueno…volví la semana pasada  -dijo jugando con sus manos nervioso.
No pensabas llamarme por lo que veo.
Perdóname Nai…estas enfadada ¿verdad?
¿Tú qué crees? – dije desafiándole con la mirada.
Tienes todo el derecho - respondió bajando la mirada -  Mira Nai, me están esperando fuera unos amigos, me pareció verte aquí y he entrado para comprobarlo. Sé que no vas a aceptar, pero me gustaría que tomáramos algo juntos esta noche y poder hablar contigo con total confianza y sinceridad.
No pude evitar negar con la cabeza y resoplar.
Dejaste de ser sincero conmigo desde el día que me dijiste que te marchabas a Londres.
Cuando me giré para marcharme de allí, Isaac me cogió de la mano impidiéndome continuar.
Por favor Nai. Aunque sea la última vez que hablemos. Te lo pido por favor.
Estuve unos segundos sin poder contestar, quería saber que había sido de él, porque despareció, pero no quería que me volviera a hacer tanto daño como lo hizo cuando se marchó y se esfumó de mi vida. Pero tomé una decisión y con contundencia respondí:
A las diez en el bar de siempre – y me marché sin mirar atrás.
Llegué a casa como atontada, sin creerme aun lo que había pasado. Después de cinco años Isaac había vuelto a mi vida, y aunque me molestara reconocerlo por lo mal que me lo había hecho pasar, me alegraba tenerle de nuevo cerca.
Me arreglé para salir y me decidí a acudir a la cita sin poder evitar que me temblaran las piernas por el reencuentro que se iba a producir.
Cuando llegué al bar, Isaac estaba apoyado en la pared anexa al bar.  Estaba guapísimo, más maduro y con un cuerpo más modelado que cuando se fue.  Me acerqué y vino a darme dos besos.
Estas preciosa Nai – dijo tras saludarme.
Gracias – respondí seca.
Mira Nai, se que para ti esta situación es muy rara, y te entiendo. Me preguntaba si mejor dábamos un paseo por la zona del parque y hablábamos más tranquilos. El bar está lleno y va a ser algo complicado - dijo inseguro esperando mi respuesta.
Está bien – respondí escueta.
Paseamos por la zona del parque en principio en silencio, intentando acomodarnos a estar de nuevo juntos. Yo no sabía que decir, y a él se le notaba nervioso.  Pero de pronto, Isaac se paró y me cogió la mano.
Nai, escúchame, necesito contarte que me pasó o voy a morir ahogado por mis propias palabras.
Fui a hablar y me puso el dedo índice sobre mis labios.
Por favor Nai, déjame que lo diga todo de tirón porque sino a lo mejor me arrepiento y no me perdonaré  nunca no haber sido sincero contigo del todo. Porque creo que te lo mereces y que he sido totalmente injusto contigo todo este tiempo. Lo primero de todo quiero que sepas que mi intención, en ningún caso, fue hacerte daño, pero necesité marchar y poner distancia entre nosotros porque si no iba a morirme – me apretó las manos entre las suyas y fijó su mirada con firmeza en la mía – Nai, te quiero. Te quiero más que a nada en este mundo. Te quiero desde que éramos unos niños, cuando me llamas “niño” me haces sentir especial, te quiero tanto que hasta me duele tenerte cerca y no poder besarte. Cuando te dije que me marchaba a Londres lo hice porque no aguantaba más tenerte sólo como amiga. Lo dejé con Rosa antes de irme, porque le dije que estaba enamorado de tí y no podía seguir mintiéndome más e intentar fingir que no te quería. Cuando te conté que me iba y me abrazaste y me preguntaste que si la ruptura con Rosa era el motivo de mi marcha, te miré y deseé besarte con fuerza y decirte que te quería, que te amaba, que daría lo que fuera porque me quisieras tu también…En Londres me sentía morir cuando colgaba el teléfono después de hablar contigo, no verte era horrible Nai. Por eso hice algo tan egoísta y cobarde como cambiar de número. Te juro que no lo soportaba. Te quiero mi niña, jamás te he dejado de querer.
Me quede inmóvil, perpleja, tragué saliva varias veces, bajé la mirada porque necesitaba que todo lo que acababa de escuchar mi cabeza lo asimilara. Estaba algo aturdida. Jamás pensé que yo fuera la razón de su marcha. ¿Cómo había estado tan ciega? Estaba enamorado de mí…
Dime algo por favor – susurró  apoyando su frente en la mía – Por favor… me voy a volver loco.
Separamos nuestras frentes y le miré, con los ojos empañados.  No me salían las palabras, tenía un nudo en la garganta. Suspiré. Tragué saliva y le miré los labios. Él esperaba impaciente, mirándome con los ojos muy abiertos y expectantes. Me acerqué con decisión  y le besé. El aceptó ese beso como quien se agarra a un salvavidas. Me abrazó y yo hice lo mismo. Nos besamos con pasión y nervios. Me separé despacio de él y puse mis manos sobre su pecho.
¿Te vale como respuesta… niño? – dije con una tímida sonrisa.
Automáticamente una gran sonrisa se dibujó en su cara. Su gesto se relajó y me abrazó cogiéndome de la cintura y alzándome del suelo.  Yo también le quería, yo también estaba enamorada, el día que me dijo que se marchaba creí morir cuando llegué a casa. En ese momento fue cuando realmente me dí cuenta de que sentía algo más por Isaac que una amistad. Y cuando ya no pude localizarle me reproché no haber hecho nada para que se quedara y hacerle ver que podríamos ser algo más. Pero por suerte ha vuelto a mi vida, y lo ha hecho para quedarse.
Ése fue el principio de una relación en la que los dos nos queremos con locura y nos los demostramos a diario, aprovechando el tiempo que perdimos por no ser sinceros con nuestros sentimientos… ¿Quien dice que amistad y amor son incompatibles?"



martes, 3 de noviembre de 2015

La frase invitada de Felicidad Ramos Cerezo

Buenos días, como todos los martes ,hoy tenemos entrada en el blog con la sección "La frase invitada" y hoy nos acompaña la gran Felicidad (Feli) Ramos Cerezo. 
Muchas gracias guapi por querer colaborar en mi blog con la elección de tu frase.
Primero os voy a poner una pequeña biografía y las portadas de sus libros (o en los que ha colaborado) para que la conozcáis un poquito mas.





Felicidad Ramos Cerezo es una autora barcelonesa, amante de la lectura y la escritura y aunque le atrae más más la romántica histórica y le apasiona la temática ‘Highlander’, es capaz de explorar cualquier género. Siempre ha escrito, pero tan solo hace dos años que comenzó a participar en concursos, escribir un blog (Vomitando Mariposas Muertas), colaborar con revistas románticas (La Cuna de Eros) y participar activamente en las redes sociales donde es muy conocida. Escribe también bajo el seudónimo Hannah Lucas.








PUBLICACIONES: 

 Antología Historias para pecar con el relato “Próxima estación: lujuria” - 2014
 Antología Bajo el hechizo de Cupido con el relato “Quiéreme siempre” - 2014
 Antología Microterrores con el microrrelato “El grito” - 2014
 Antología Breves Heroicidades con el microrrelato “Erick el Rojo” - 2014
 Novela multiautor 13 flechas, con el relato largo “Una estrella te guió hasta mí” - 2015
 Antología Sensaciones y sentidos II con el microrrelato “Intención” -2015
 Antología Porciones del alma con el microrrelato “Lo mejor de ti” - 2015

PRÓXIMAS PUBLICACIONES 2015:

El paraíso de Elva, novela romántica contemporánea. Publicada por Editorial Tombooktu. - Nov. 2015 (Presentaciones confirmadas de momento en Barcelona, Madrid, Málaga y Mallorca)

Antología de Poesía Española Contemporánea Vol.1 “ Y lo demás es silencio” de Chiado Editorial Con la poesía “Indiferencia”– Publicada y presentada en Madrid en Oct. 2015

PREMIOS:

 Ganadora del I Concurso Literario Sueños de papel con el Microcuento “La Cita” - 2014

 Tanto los microrrelatos nombrados anteriormente como la poesía, fueron seleccionados para formar parte de las antologías, tras participar en los concursos literarios organizados por Diversidad Literaria y la editorial internacional Chiado 2014-2015.

 REDES SOCIALES:

Facebook: https://www.facebook.com/pages/Hannah-Lucas-Feli-Ramos-Cerezo/920255661323344 Blog autora: http://feliramoscerezoescritora.blogspot.com.es/
Twitter: @hanlucas_autora @FeliRamosCerezo
Pinterest: Feli Ramos Cerezo
 Instagram: Kilrathy
Blog Vomitando mariposas muertas: http://soyloslibrosqueheleido.blogspot.com.es/
Editorial Tombooktu: http://www.tombooktu.com/?doc=1700


Enlaces de compra:

 Historias para pecar: http://www.amazon.es/Historias-para-pecar-Eros-Selecta-ebook/dp/B00MRKN77E/ref=sr_1_1? ie=UTF8&qid=1442740155&sr=8-1&keywords=historias+para+pecar

13 flechas: http://www.amazon.es/13-Flechas-Cuando-aburre-cualquier-ebook/dp/B00TCYJSF8/ref=sr_1_1? ie=UTF8&qid=1442740224&sr=8-1&keywords=13+flechas

Publicaciones de Diversidad literaria (Microrrelatos): http://www.diversidadliteraria.com/librer%C3%ADa/

Bajo el hechizo de cupido: https://es.scribd.com/doc/255857516/I-Antologia-Romantica-Para-San-Valentin


Ahora os voy a poner los dos párrafos que ella ha elegido como dos de sus lecturas preferidas. Ahí van!

"Esta es una rima de Gustavo Adolfo Bécquer, que es muy especial para mí. Se trata de la Rima LXXVII

“Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos;
eso no es corazón..., es una máquina
que al compás que se mueve hace ruido.”

Y este es un párrafo de una de mis novelas favoritas, La doncella de piedra, de Susan King.

    “- Siempre pienso en la nieve como en uno de esos tiempos entre tiempos. En esas ocasiones hay algo mágico, según nos cuentan las leyendas. La niebla, el amanecer, el crepúsculo...Cuando el mundo no es ni una cosa ni la otra. Eso mismo me parecen a mi la nieve y el hielo, el mundo convertido en un espacio blanco, silencioso y muy bello, formado por cristales y nubes.”

    ― Susan King, The Stone Maiden"





Reconozco que Bécquer me apasiona y coincido con ella en la elección. No he tenido la oportunidad de leer "La doncella de piedra" pero sin duda me la apunto! Muchas gracias Feli por mostrarnos un poquito mas de ti! Y a vosotr@s por leerme! Besosssss